BAJO LA MISMA ESTRELLA
A pesar de que un milagro médico ha conseguido reducir su tumor y darle unos años más de vida, la joven Hazel Grace Lancaster (Shailene Woodley) nunca ha dejado de considerarse una enferma terminal. Pero cuando Gus Waters (Ansel Elgort) aparece en el grupo de soporte para enfermos de cáncer infantil, en la vida de Hazel empieza un nuevo capítulo.
Esta preciosidad se estrenó el viernes 4 de julio aquí en España, y el sábado 5, sin poder aguantar más tuve que ir a verla, con unas cuantas amigas, que ninguna se había leído el libro entero una estaba en proceso. No sabía lo que iba a pasar, me leí el libro en Navidades, espero releerlo, cuando me lo devuelva esa amiga que está en proceso y traer la reseña. El libro me había encantado, había reído y había llorado. Y no sabía si la película me haría sentir lo mismo, por lo que fui con un poco de miedo. Pero no. Llegó el momento, y me reí con ese humor tan raro de August Waters, pero también lloré. Lloré un montón. Fue empezar y hasta que acabó la película, no pude parar. Y aun salí de allí llorando un montón, todo el mundo nos miraba, porque una de mis amigas tenía los ojos hinchadísimos de llorar.
Bueno, dejando de contaros todo esto. Vamos al asunto. Es preciosa. Si podéis ir a verla, no dejéis pasar esa oportunidad. Me encantaron la interpretación de Shailene Woodley (Hazel Grace), me la esperaba así. También me gusto mucho la de Nat Wolff (Isaac). Y la de Ansel Elgort (August Waters) no tengo palabras.
ES PRECIOSA.


